19 abril 2006

Cuento... Cuentito...

A veces sueño con cosas imposibles, como volar sin alas... es aterrador el miedo de no elevar los pies del piso, de no saber flotar, de crear raíces como un árbol muerto y transformarme en una criatura vacía, totalmente hueca por adentro.
Entonces sueño ser bailarina, y mientras idealizo pasos para un ballet todo parece eterno. Otras veces sueño ser alquimista y descubrir la formula de la felicidad... al transformarme en artista descubro colores que adornen amores grises, mientras esbozo trazos en una acuarela fantástica.
Me gusta entrar en las iglesias y mirar los rostros de las personas que llegan... afligidas, desesperadas, plácidas, agradecidas. Caras sin nombres que buscan lo imposible, como yo, en mis sueños... buscadoras caras frente a un desconocido ángel de esperanza.
Salgo a caminar y el escenario es un ágora, perpetua prisión entre el cielo y el concreto donde caballeros de traje se amontonan buscando sus monturas... me río de la prisa mientras mis piernas entre pasos cortos y largos, piruetas y cambios de veredas, crea una obra maestra de destreza, el ballet urbano! Creado para una bailarina urbana.
Al sentarme en una plaza puedo ver la expresión sonriente de caritas rojizas como manzanas en un frutal, y pienso en lo gratificante de estar acá... viva! El aire se hace mas leve desafiando la ley de la gravedad que a los gritos me insita a tener los pies en el suelo. La sencillez de las escenas de ese teatro de títeres me hace tararear una canción infantil que creía haberme olvidado hace mucho, me vuelve a la mente pequeños juegos y ropas sucias, manos transpiradas y meladas... así me quedo detenida en el tiempo, haciendo realidad mi sueño de alquimista.
Se hace tarde! Me siento en un café, a través del vidrio puedo ver las parejas que se apuran en la cotidiana escena de la vuelta a casa, del trago con los amigos, del rencuentro.. pienso en ti mientras tomo el café... te veo entrar sonriente, besarme, mirarme, contarme tu día y el infierno del transito que te hizo atrasar, la pareja de al lado que se miraban sin palabras, tristes espectadores, se contagian de la emoción y nace visiblemente un nuevo trazo en la acuarela de colores vivos que adornan amores grises... acostada a tu lado, tranquila en tus brazos siento tu respiración, volé con tus alas después del amor... y se completa mi día!